sábado, 23 de marzo de 2019




VÍA DE LA PLATA, PRIMERA PARTE : FUENTES DE BÉJAR


Hay varias "vías de la plata". La vía de la plata ferroviaria era el ferrocarril que unía la provincia de León con la de Cáceres. En concreto el tren partía de Benavente, cruzaba Zamora y Salamanca y entraba a Extremadura por el puerto de Béjar. Allí, una vez pasada Plasencia, enlazaba con la vía que venía de Madrid y continuaba a Cáceres y Badajoz.  Por desgracia, esta línea lleva ya muchos años abandonada, sin embargo en la mayor parte de su recorrido aún conserva sus raíles. La excepción es la zona del puerto de Béjar, que ha sido muy recientemente convertida en vía verde. El lugar lo merece, por supuesto. El paisaje es impresionantes, picos nevados, bosques espesos, pueblos muy hermosos... En fin, todo lo que debe tener una vía verde. Para los que tenemos nostalgia del tren, eso no es suficiente, preferimos ver el paisaje desde la ventanilla del tren, pero menos es nada. Ya que no hay trenes, por lo menos podemos hacer buenas excursiones por la vieja vía. Y las vías verdes traen turistas, más o menos, pero traen dinero y visitantes a zonas que normalmente están necesitadas de ambas cosas. Así que bien, vuelvo a decirlo, si tienen ocasión vayan a andar por el puerto de Béjar. O vayan en bicicleta, que también es una excursión estupenda. El lugar es muy hermoso y merece una visita, o dos o tres. Pero si les gustan los trenes y tienen nostalgia de ellos, entonces suban un poco más arriba, porque de Béjar hasta Salamanca la vía está intacta, a veces enterrada en la maleza, pero ahí sigue, con sus viejos railes y sus viejas traviesas, y las estaciones también están intactas o casi intactas, algunas más estropeadas que otras, pero todas en su sitio, lo cual es a veces casi un milagro.
Muy cerca de Béjar y muy fácil de encontrar, a la entrada del pueblo saliendo por la autovia, tenemos la pequeña estación de Fuentes de Béjar. Desviarse hasta ella no cuesta nada, y desde ahí se puede andar por la vía. Nada más salir del pueblo ya estamos metidos en plena naturaleza, entre bosques y dehesas. Un sitio muy tranquilo y muy hermoso, una breve parada antes de continuar hasta la ciudad. porque, claro está, la España vacía siempre es un lugar de paso, pero a veces hay que tomarse su tiempo para ver los lugares de paso. Nunca se puede ver todo, pero hay que ver todo lo que se pueda.













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